7 reglas infalibles para que no se te mueran los peces, mantén tu acuario sano durante 3 años

Tener peces parece sencillo, pero es una pesadilla para los principiantes.

Los peces mueren a los siete días de meterlos en el acuario nuevo.

Ejemplares bien cuidados se quedan inertes, se les pudren las colas o mueren en masa sin motivo aparente.

Cuanta más agua cambias, más turbia se pone. Al renovar los materiales filtrantes, los peces mueren directamente.

No se trata de mala suerte. El 90 % de los aficionados fracasan por errores básicos. Si sigues estas siete reglas, incluso los novatos podrán mantener a los peces vivos y sanos durante tres años.

Regla 1: elige peces resistentes, no solo bonitos.

Muchos principiantes se dejan seducir por peces coloridos y exóticos sin comprobar sus necesidades de mantenimiento, y al día siguiente mueren.

No te limites a copiar lo que tienen otros aficionados veteranos.

Lo primero es elegir la especie adecuada y no la más llamativa. Para principiantes son ideales los guppys, peces cebra, carassios y algunos peces predadores medianos. Se adaptan fácilmente a variaciones de calidad del agua.

Evita los discos, peces ángel salvajes, peces marinos y peces loricáridos. Son peces de lujo que requieren una temperatura estable, agua muy filtrada y horarios de alimentación estrictos; no podrás mantenerlos sin seis meses de experiencia.

Fíjate en el estado del pez antes de comprarlo: debe nadar con energía, con las aletas abiertas, sin manchas blancas y sin quedarse quieto en el fondo. Nunca compres ejemplares enfermos, por baratos que sean.

Regla 2: prepara el agua antes de meter los peces. No pongas peces en un acuario nuevo inmediatamente.

Preparar el agua es la clave fundamental.

Muchos aficionados llenan el acuario y sueltan los peces nada más instalar el filtro, lo cual es un error mortal.

Procedimiento correcto: enciende el filtro y el oxigenador, deja que el agua circule durante una semana y luego introduce unos pocos ejemplares poco a poco.

No alimentes ni cambies agua durante este periodo. Deja que las bacterias nitrificantes se asienten en el filtro para formar un ecosistema estable. No te saltes este paso.

Regla 3: alimenta poco, no mucho. El exceso de comida mata más que el hambre.

Los peces no mueren de hambre, pero sí por atragantamiento. Da una cantidad equivalente al 1%-2 % de su peso corporal, y asegúrate de que se lo coman todo en 3-5 minutos. Es mejor dar raciones pequeñas varias veces al día.

Regla 4: cambia el agua según la calidad, no según un calendario fijo.

No copies ciegamente los consejos de internet y cambies agua cada tres o siete días sin mirar el estado real del agua. Los cambios indiscriminados causan enfermedades.

Principio básico: poca agua cada vez, pero con frecuencia. Ajusta según la transparencia del agua y no por fechas fijas.

Regla 5: no ahorres en el material básico del acuario.

No necesitas los equipos más caros, pero los componentes esenciales no pueden ser productos de baja calidad.

El sistema de filtración es el riñón del acuario. No compres equipos económicos completos, porque las bombas, resistencias y materiales filtrantes de mala calidad se estropean rápidamente y te generan pérdidas importantes.

Regla 6: combina peces según su temperamento, no por su apariencia, para evitar que se coman unos a otros.

Los principiantes quieren reunir todos sus peces favoritos en el mismo tanque para que quede bonito, pero los peces tranquilos terminan heridos o devorados por los agresivos.

Agrupa peces pacíficos con otros pacíficos, y los agresivos entre sí. No juntes ejemplares con tamaños muy diferentes y asegúrate de que tengan las mismas necesidades de agua.

Regla 7: evita molestar a los peces. El estrés es peor que cualquier enfermedad.

Los peces sufren mucho con los movimientos constantes del acuario, encendidos y apagados de luces, capturas con red y cambios masivos de agua. El estrés reduce sus defensas y aparecen todo tipo de patologías.

Coloca el acuario en un lugar tranquilo, sin luz solar directa, lejos de puertas y altavoces. Si notas anomalías leves, apaga la luz, deja de alimentarlos y déjalos reposar durante dos o tres días. No les des medicinas sin pensar; la mayoría se recuperan con descanso.

Tener peces no es complicado: mantén el agua estable, controla la comida y no los molestes demasiado. Si sigues estas siete reglas, se acabaron las muertes constantes y los desastres en el acuario, y podrás disfrutar de un tanque lleno de vida durante años.

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